La fiscalía llevará a juicio a un hombre por malos tratos a animales, aunque además haya un componente sexual en la agresión
Las bases de datos jurídicas no recogen casos similares en delitos contra los animales
En este caso, la víctima no es un ser humano: es un cuadrúpedo. Y es que si lo fuera, la acusación sería de violación, pero como es un equino se define como maltrato a los animales. Se entienda como se entienda, la fiscalía va a llevar a juicio a un hombre por agresión sexual a una yegua.
Las bases de datos jurídicos contienen casos de juicios por malos tratos a animales. Por ejemplo, el de un vecino de la comunidad de Madrid, que, molesto con tres cachorros de gata silvestre que estaban en su jardín, los cogió, los subió en el coche y los fue tirando mientras circulaba por la carretera. Una de las crías fue atropellada por un vehículo que no pudo esquivarla. El gaticida fue condenado por la juez por una falta de maltrato a los animales a pagar una multa de 360 euros.
Pero el asunto que va a dilucidarse en un juzgado penal de Mataró no será una falta, sino un delito; y apenas tiene precedentes, ya que en esta ocasión el fiscal estima que hay un componente sexual en los hechos que se desarrollaron hace ahora un año en una finca del Maresme. Según consta en las actuaciones, el propietario de la masía, que tiene diferentes animales domésticos, entre ellos tres caballos y una yegua, ya había visto al ahora acusado merodeando en el interior de su terreno; incluso un día estaba oculto en su jardín. Lo pudieron reconocer sin muchas dificultades, puesto que era un vecino que vivía en una barraca cercana al domicilio.
El 2 de marzo del 2007, de madrugada, la familia oyó ladrar a sus perros, salieron al jardín y vieron marcharse corriendo al vecino. Al ir a la cuadra encontraron a la yegua fuera de su sitio, junto a ella una silla y alrededor unas pisadas. El animal tenía atadas las cuatro patas entre ellas, de tal manera que no podía moverse. Además, tenía heridas en los cuatro cuartos, en la cabeza y también en el ano, posiblemente causadas estas últimas con un objeto.
Los dueños del animal denunciaron el caso a los Mossos d´Esquadra, y también llamaron al veterinario, que certificó cojera, diversas heridas y que le habían manipulado el recto. Este ataque había provocado dolor, que llevaba aparejado estrés y taquicardia.
El supuesto protagonista de este extraño episodio fue detenido, y negó ser responsable del desaguisado. A pesar de su testimonio, la fiscalía le va a llevar a juicio ante un juzgado penal de Mataró, y va a pedir para él una pena de diez meses de cárcel por delito de maltrato a los animales. Además, deberá indemnizar, si es hallado culpable, a los propietarios del cuadrúpedo con 771 euros, que es el importe devengado por los gastos veterinarios.
En su calificación provisional, el ministerio público considera que el acusado llevaba “días merodeando (por la finca) con el fin de causar dolor para su propia satisfacción personal”. Por eso, “ató las cuatro patas de una yegua (…), propinándole golpes y manipulando el ano del animal, causándole de esta forma heridas diversas en el recto (…), quedando el animal en estado de shock”. Según el texto, el acusado era perfectamente consciente del sufrimiento que estaba infligiendo al equino, de forma que no hay ningún atenuante para su proceder.
En caso de ser hallado culpable, al ser la pena inferior a los dos años, no es preceptivo el ingreso en prisión, pues se tiene derecho a la condicional. Pero, actualmente, este hombre está en prisión acusado de otra agresión sexual, esta vez a una mujer.
Las hemerotecas registran numerosas denuncias de malos tratos a animales. Por ejemplo, en determinados mataderos, o las asociaciones antitaurinas, o en la cría para obtener pieles. Pero en el caso de este asunto, no es fácil encontrar precedentes.